“El cielo más azul de mi vida”

Oscar Paillalef tiene 63 años y esta fue la segunda declaración que hizo en los juicios que se llevan a cabo por los delitos de lesa humanidad en Neuquén y Río Negro.

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Fue detenido a los 26 años por una patota que lo secuestró y lo vendó cuando se presentó (por una citación in voce que le hizo la policía de Río Negro en su casa en Roca) en el despacho de Oscar Lorenzo Reinhold, el 19 de septiembre de 1976 por la mañana. Fue vendado y llevado directamente a la tortura en “La Escuelita”, donde permaneció desaparecido más de 10 días. Luego quedó detenido en la U9 y terminó su periplo de humillaciones en Rawson, el penal que los sobrevivientes describen como el de los golpes y la tortura psicológica permanentes.

 

“A media cuadra me esperaba mi familia. Ese día he visto uno de los cielos más azules que he visto en mi vida”, recordó.

 

Con la venda puesta, desde el Comando lo llevaron al entonces Batallón 181 en septiembre de 1976. “Reinhold me dijo que necesitaba hacerme un interrogatorio; tenía una vida pública en Roca y no nos ocultábamos, éramos de la Juventud Peronista”, dijo ante los jueces.

 

Describió que ni bien se fue su padre del lugar “una patota que estaba contigua a su despacho me ata con cadenas, me vendan, eran tres o cuatro; dieron muchas vueltas como para perderme pero igual me di cuenta que estábamos camino al Batallón; allá pidieron permiso para entrar, me bajaron a los golpes y me ataron a una cama de pies, manos y también por el cuello con una cadena”, describió.

 

Los guardias de la “Escuelita” lo golpearon continuamente y también “nos amartillaban un arma en la cabeza”, mientras estaban en los camastros. A los golpes también lo llevaron a una dependencia afuera, hecha de chapa, “siempre a los golpes, donde había una cama en la que se hacía el interrogatorio”.

 

El torturador que se identificaba como “Pedro” y un ayudante le preguntaban qué hacía y a qué personas conocía. “Me ponían cables en las muñecas y en las sienes y con una maquinita le daban corriente: el cuerpo se contorsiona, se levanta, a uno se le traba la lengua y se siente que le estalla la cabeza, es una sensación muy desagradable”, describió Oscar.

 

Los días transcurrieron de la misma manera. En la radio, a todo volumen, se anunciaban las actividades por el día del estudiante. El testigo recordó que durante la permanencia en “La Escuelita” había “un gordo que aparte de pegar mucho, nos amartillaba en la cabeza, cada vez que nos llevaba al baño nos daba muy duro en la cara y el cuerpo, y se agitaba. Día de por medio, aparecía Pedro” y volvía la sesión de picana en la casilla de chapa.

 

El último día

 

“El último día que estuve allí me llevaron a la sala de chapa, pero me hicieron dar vuelta y ver unas fotografías donde estaba mi hermano, era la foto del documento. Me sacaron una foto y me decían que era candidato a que me tiraran al lago Pellegrini; apareció alguien al que le decían jefe, que hizo preguntas médicas y que dijo que como estábamos, parecíamos todos muertos. Me pusieron una manta, me sacaron las esposas que ya me habían cortado la piel y me subieron a una camioneta vendado junto con Benedicto Bravo, a quien conocía de Roca. Bajamos en el Comando y Benedicto hablaba algo con el gordo que pegaba muchísimo y se agitaba; y luego me llevaron a una sala donde había uniformados de azul (penitenciarios) y me llevaron a la U9, donde permanecí hasta febrero de 1977, cuando me llevaron a Rawson”.

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Cárcel y malas noticias

 

Paillalef describió que mientras permaneció en la U9 como preso político, supo que en noviembre llegaron de Rawson Teixido, Ledesma, López y Cáceres, y que fueron de allí llevados a “La Escuelita” para volver dos o tres días después. “López tenía la espalda destruida, era un tajo al lado del otro”, describió.

 

Dijo que para cuando se lo llevaron a Rawson, en febrero, ya sabía que allá habían desaparecido Orlando Cancio y Javier Seminario Ramos. “Supimos de su desaparición, fue anterior a nuestra llegada a Rawson”, aseguró.

 

En la cárcel sureña “todo era golpes y humillación permanente; todo un sistema preparado para destruirnos; desde que llegamos nos recibió la patota de la requisa que nos bajó a palos del camión. La humillación no sólo era para nosotros, sino también para nuestros familiares que iban cada 45 días a visitarnos y sufrían requisas espantosas y humillantes para luego hablar con nosotros a través de un tubito que pasaba por un vidrio” describió.

 

Paillalef analizó que con la detención y tortura “querían destruir todos los valores de nuestro país, a todo el que tenía alguna actividad. Nosotros hacíamos trabajo en los barrios, tareas como conseguir el gas para los vecinos, mejorar la salita, era un orgullo pertenecer a la Juventud Peronista y se intentó destruir todo eso”.

 

 

 

Sindicato de Prensa de Neuquén 2.013

“Le apunté a Reinhold”

Rubén Ríos contó esta mañana que en 1976, después de haber sido detenido, torturado y liberado, fue a buscar al Jefe de Inteligencia del Comando de la VI Brigada del Ejército, Oscar Lorenzo Reinhold, y lo apuntó con un arma para exigirle que le devuelvan su trabajo.

Matías Subat 8 de junio

Sostuvo además que en la Escuelita podría haber cuerpos. Ríos, de 71 años, dejó la sala visiblemente conmovido cuando recordó el momento en que fueron amenazadas sus hijas e intentó suicidarse.

 

Al principio, relató que en la década de 1970 “militaba en la Juventud Peronista y era delegado del sindicato de Luz y Fuerza de Río Negro” y en el momento de la detención “trabajaba en una fábrica de mosaicos y hacía mantenimiento para una panadería”. Dijo recordar muy bien el día de su detención, “porque era el cumpleaños de mi hija mayor y siempre estábamos pendientes para que saliera el pan”. Señaló que “estaba en calzoncillos y camiseta, y cuando llamaron creí que era una mujer, por eso me oculté detrás de la puerta y la abrí. Me dijeron que me necesitaban en la comisaría donde yo tenía gente conocida. Un hombre con gorrito y pasamontaña abrió su gabán imprevistamente, me puso la pistola en la boca y me rompieron dos dientes; después, en el forcejeo, se le escapó un tiro”.

 

Ríos aseguró que “el que me apuntaba me dijo `lo cagaste a Pedro´, cuando escuché que se escaparon otros tiros. Aflojé la tensión, vi un Ford Falcon blanco, me rodearon y me dijeron: `no tenés escapatoria´. Yo pensé en los que habían desaparecido, entonces grité mi nombre para que me escuchara algún vecino, después escuché una ráfaga de metralleta, golpearon mi cabeza y me metieron adentro de un baúl”.

 

Durante su traslado Ríos, reconoció el trayecto al indicar que “pude abrir el baúl y me di cuenta que íbamos hacía Cipolletti porque reconocí a Cascada SA; cuando escuché un fleje suelto en la caminera me tiré y caí a los pies de un policía, quien pensó que era una despedida de soltero. El policía me abrigó y me dio algo para tomar, pero al rato vino gente del Ejército y me dijeron: `¿creíste que habías escapado?´. Me llevaron al hospital porque tenía mucha sangre, me envolvieron hasta la cabeza y me llevaron hasta la Policía Federal, donde me dejaron en la cocina. A la noche, por la escalera, veo a un policía de Centenario que estaba cocinando en un tambor de doscientos litros”.

 

Me llevaron en un auto negro –dijo Ríos sobre su traslado a la Escuelita-, me colocaron en una cucheta que estaba bien alta, había perdido mucha sangre y me desmayé, cuando quise bajar me caí porque ignoraba a la altura que estaba. Después me preguntaron por la guerrilla, me dieron nombres y me dijeron que si no hablaba la iba a pasar muy mal; me ataron de las manos, de los pies, me pusieron algo en las rodillas y una picana eléctrica en los testículos, cada tanto me desmayaba y sentía que el médico me sostenía la mano para tomarme el pulso y él decía cuál era mi estado de salud, si podían continuar”.

 

Estuve 22 días privado de la libertad, con los ojos vendados, me desmayaba porque se me bajaba la presión, me mantenían medicado, pero no me dieron de comer, me mojaban los labios con un algodón y la sed era insoportable”, relató y contó cuando un guardia le dio un chocolate, “que me comí con desesperación porque tenía mucha hambre, entonces vino uno y me dijo `así que te gusta el chocolate’, entonces me empezó a golpear”.

 

Ríos dijo que en la Escuelita “jamás vi a nadie”, y agregó que escuchaba una topadora, sentía tiros y gritos. “Creo que a alguno enterraron allí; en el juicio anterior recorrimos la Escuelita y la Gendarmería señaló dos lugares donde podrían haber cuerpos, pero hasta el día de hoy no han investigado nada”, afirmó.

 

Cuando lo liberaron a las tres de la mañana, “un tal Pedro me dijo `no te muevas de acá´, me desaté y me quedé tirado allí porque no tenía fuerzas. Al día siguiente me encontró un penitenciario amigo, un perrito me había mordido los pies y no quería que me vieran así porque tenía olor a podrido, un olor espantoso que ni yo lo podía soportar; comí mucho y cuando me recuperé me fui a tratar de recuperar el trabajo”.

 

Ríos le dijo al tribunal que “con intenciones de recuperar el trabajo me puse una pistola calibre 22 en la bota y me fui a ver a Reinhold; me palparon de armas al llegar pero fue por arriba, me hicieron pasar a su oficina y quedé solo un momento. Fue cuando saqué el arma, lo apunté y le dije `usted me conoce, me secuestraron, me torturaron y me dejaron sin trabajo`, entonces le entregué el arma y le dije: si no me da trabajo máteme. Entonces hizo traer café y medialunas, hablamos como tres horas y le dije: `ustedes han hecho muy mal las cosas; después me dejó libre.

 

Reinhold fue condenado en el primer juicio 2008

Reinhold fue condenado en el primer juicio 2008. También en 2.012. Cumple prisión domiciliaria en Buenos Aires. 

Indicó que a las dos semanas lo llamaron de la empresa Agua y Energía y le dijeron: `Ríos tenemos órdenes de darte trabajo’”. Sin embargo, le advirtieron que no le iban a pagar por el tiempo que estuvo ausente del trabajo porque no podían justificar su detención. Al poco tiempo volvió a trabajar en la empresa.

 

Por último, Ríos se refirió a una situación cuando lo convocaron para que concurra al distrito militar. Allí lo hicieron pasar a una oficina, donde atendió un llamado telefónico. Del otro lado de la línea, una voz lo conminó: `de parte de Pedro (el nombre de su secuestrador) tenés 24 horas para suicidarte o te secuestramos a tus hijas´”. En ese momento el testigo rompió en llanto y el tribunal debió darle unos minutos para que se reponga.

 

En aquel entonces, ante la amenaza de sus captores Ríos se separó temporalmente de su familia, se pegó un tiro en la sien y perdió un ojo, pero no la vida.

Al finalizar su testimonio, dijo que “si los acusados tienen hijos y nietos les pido que reflexionen, que rompan el pacto de silencio y digan dónde están los desaparecidos. Están condenando a familias enteras, nos siguen torturando infinitamente”. Se retiró de la sala aplaudido.

 

 

 

Sindicato de Prensa de Neuquén 2.013

foto: Matías Subat

Palabras

Cuatro militares hablaron en los últimos momentos del juicio oral por delitos de lesa humanidad.

El jefe de Inteligencia del Comando de la Sexta Brigada, Oscar Lorenzo Reinhold y el jefe del Batallón 181 de Neuquén, Enrique Braulio Olea lo hicieron por primera vez, aunque este es su segundo juicio por los delitos ocurridos durante la dictadura en Neuquén.

Volvió a plantear su inocencia Gustavo Vitón, en su tercera intervención desde que se inició el juicio en marzo.

También lo hizo por primera vez quien está acusado por los secuestros y torturas cuando ejerció la comandancia, José Ricardo Luera, aunque negó que fuera el Comandante de la Sexta Brigada en aquella época. Reproducimos -en audio- el momento del cruce con Vitón.

Reproducimos en audios las partes principales de los dichos, y en el caso de Vitón, los aspectos no mencionados antes, como la acusación en contra del comisario Antonio Camarelli para defenderse.

Uno menos para la sentencia

El médico militar Hilarión de la Pas Sosa quedó fuera del juicio. Se informó de una desmejoría de salud en las últimas audiencias, y para los alegatos ya estaba internado. En la audiencia de hoy, el Tribunal Oral Federal dio a conocer que su caso será remitido a otro tramo de esta misma causa, ya elevada a juicio, que tiene como imputado principal a Héctor Mendoza, el jefe de la comisaría de Cutral Co durante el operativo Cutral Co, que se ventiló en este juicio.

Emiliano Ortiz

 

Audios y repercusiones

Además de los audios de los cuatro acusados que hablamos, invitamos a escuchar la entrevista posterior a las madres neuquinas en el juicio, Inés Ragni y Lolín Rigoni que se refirieron también al duro cruce con Olea durante las últimas palabras cuando dijo no saber nada de su hijo desaparecido.

Matías Subat 29 marzo 2012

Olea ultimas palabras (audio)

Reinhold (audio)

Emiliano Ortiz

Luera ultimas palabras

Matias Subat 29 octubre

viton ultimas palabras

“Son mentiras que no saben”, “si estuviera acá Beba Mujica”, “nos tendrán que ver las caras en todas partes” (escuchar audio) Ines Ragni y Lolin

Matias Subat

“Hubo testigos, pruebas, testimonios” ,”Uno siempre tiene la esperanza de que nos cuenten qué fue lo que hicieron” , “Evidentemente no están arrepentidos”, “Corigliano presentó documentos de la Side que el Ejecutivo esta negando que sean públicos” (escuchar audio) Orlando Nano Balbo

Oscar Livera

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Ultimas palabras

Hasta ahora nunca hablaron, y los que dejaron el silencio, sólo fue para decir que nada sabían de secuestros, torturas y del destino de quienes permanecen desaparecidos

Sera la oportunidad hoy de decir sus ultimas palabras antes de escuchar el veredicto.

 

Imputados del Ejército
 

Matías Subat

 

José Ricardo Luera. Militar retirado con el grado de coronel. Nació el 27 de octubre de 1927, con prisión domiciliaria en San Miguel. Era coronel y comandante de la VI Brigada en 1976. Retirado en 1978 en San Miguel, como Jefe del departamento de contrataciones del Estado Mayor.

 Osvaldo Antonio Laurella Crippa. Militar retirado con el grado de coronel. Nacido el 30 de octubre de 1931, con detención domiciliaria en su casa de Bahía Blanca. Era Teniente Coronel de la Sexta Brigada “en comisión” como Jefe de Policía de Neuquén entre el 25 de marzo de 1976 y el 12 de diciembre de 1977. Retirado en 1986 en Bahía Blanca, como coronel de Infantería en el Comando del 5to Cuerpo del Ejército.

OSCAR LORENZO REINHOLD. Militar retirado, condenado en 2008 por 17 hechos cuando era Jefe de Inteligencia del Comando (Sexta Brigada), con detención domiciliaria en buenos aires, nacido el 26 de enero de 1935.

 Oscar Lorenzo Reinhold. Retirado como coronel de la Brigada de Infantería de Mntaña de Mendoza en 1987. Nacido el 26 de enero de 1935. Condenado en 2008 por 17 hechos cuando era Jefe de Inteligencia del Comando (Sexta Brigada) de Neuquén, con el cargo de mayor en 1976. Con detención domiciliaria en Buenos Aires.

Oscar Livera

Enrique Braulio Olea. Retirado como General de Brigada. Nacido el 18 de julio de 1930. Jefe del Batallón de Ingenieros 181 de Neuquén en 1976, cuando era teniente coronel. Condenado en 2008 por 17 hechos, con detención domiciliaria.

 

Oscar Livera marzo de 2012

 Hilarión de la Pas Sosa. Retirado con el grado de coronel. Médico. Nacido el 21 de octubre de 1930. En 1976 Jefe de la sección Sanidad de la Brigada de Infantería de Montaña VI de Neuquén. Condenado en 2008 por 17 hechos. Con detención domiciliaria en Neuquén. Estuvo desde el 72 al 83 en Neuquén.-

 

Cecilia Maletti

 Gustavo Vitón. Dado de baja del Ejército en 1980 como Capitán, luego ascendido a mayor durante el gobierno de Alfonsin y a Teniente Coronel durante el gobierno de Kirchner por pertenecer a los “33 Orientales”. En 1976 era Teniente primero en el Batallón de Ingenieros de Montaña 181 de Neuquén, a cargo de la Compañía de Construcciones y el 24 de marzo de 1976 designado como interventor militar en la comisaría de Cipolletti. Sus ultimos años en actividad fueron en la política en La Plata y en la provincia e Buenos Aires durante el gobierno de Duhalde. Detenido en Marcos Paz

 

Emiliano Ortiz

 Jorge Osvaldo Gaetani. Retirado como coronel del Ejército. Nacido 13 abril de 1953. En 1976 era subteniente de la Compañía de de Combate “B” del Batallón de Ingenieros de Montaña 181 de Neuquén. Se encuentra excarcelado.

 

Cecilia Maletti 2 octubre

Enrique Charles Casagrande, suboficial de inteligencia del Ejército

Enrique Charles Casagrande. Retirado de Inteligencia del Ejército como suboficial principal. Nacido el 21 de noviembre de 1.938. En 1976 era suboficial del destacamento de Inteligencia 182 de Neuquén, subjefe.

 

Cecilia Maletti 

Jorge Eduardo Molina Ezcurra. Retirado como coronel de Inteligencia en 1.995, cuando era agregado militar en Lima, Perú  (1992-1993).  En  1976 integraba el destacamento de Inteligencia 182 de Neuquén con el grado de Capitán.

 

Matias Subat 30 octubre 

Sergio Adolfo San Martín.  Retirado de Inteligencia del Ejército con el grado de Teniente Coronel. Nacido el 25 de febrero de 1.941. Capitán en el Destacamento de Inteligencia 182 de Neuquén en 1976 y 1877. Detenido en Campo de Mayo. Condenado en 2.008 por 17 hechos.

 

Cecilia Maletti 

Maximo Ubaldo Maldonado. Retirado como suboficial mayor del ejército. Nacido el 16 de mayo de 1938. Era sargento primero del destacamento de inteligencia 182 de Neuquén. Con detención domiciliaria en Ituzaingó, provincia de Buenos Aires.

 

Emiliano Ortiz

Francisco Julio Oviedo. Retirado como suboficial mayor de Inteligencia del Ejército.  Nacido 12 septiembre de 1938. En 1976 era suboficial del destacamento de Inteligencia Militar 182 de Neuquén. Condenado en 2.008 por 1 hecho. Con detención domiciliaria en Cipolletti, Río Negro.

 

Cecilia Maletti

Raul Antonio Guglielminetti. Personal Civil de Inteligencia. Nacido el 2 de noviembre de 1941. En 1976 revistió en el destacamento de Inteligencia 182 de Neuquén. A disposición conjunta del Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5) de Buenos Aires por otra causa (expediente 1627), de la ESMA. Detenido en el penal de Marcos Paz.

 

Cecilia Maletti

 Serapio del Carmen Barros. Personal Civil de Inteligencia. Nacido el 27 de enero de 1947. Revistió en el destacamento 182 de Neuquén en 1976. De ocupación mecánico. Excarcelado.

 

Gendarmería 

 Cecilia Maletti 23 octu

Emilio Jorge Sacchitella. Retirado de Gendarmería con el cargo de Comandante General en 2003, como director de Logística y Finanzas en Buenos Aires -sector transporte y logística de Gendarmería. Nacido el 28 de noviembre de 1946, excarcelado. En 1976 Segundo Comandante a cargo del regimiento de Gendarmería de Junín de los Andes.

 

Comisarios rionegrinos 

 

Emiliano Ortiz

 Desiderio Penchulef. Retirado en 1978 como comisario principal de la policìa de Rìo Negro. Nacido 22 de mayo de 1929.  Comisario de la Comisaría de Cinco Saltos, que en 1976 era la comisaría 25. Excarcelado.

 

 

Emiliano Ortiz

Antonio Alberto Camarelli. Retirado como Jefe de la policía de Río Negro, comisario general y licenciado en Criminalística. Nacido el 15 de noviembre de 1.942. En 1.976 jefe de la comisaría 24 de Cipolletti y jefe de Operaciones Especiales en la subzona 52.1.2. Detenido en la U5 de Roca, Río Negro.

 

Cecilia Maletti

Miguel Angel Quiñones. Retirado en 1.994 con el grado de Comisario de la policía de Río Negro. Nacido el 14 de mayo 1944.  En 1976 era oficial Sub-ayudante de Inteligencia de la policía rionegrina. Alojado en la U5.

 

Cecilia Maletti

 Gerónimo Enerio Huircaín. Retirado de la policía rionegrina en 1993 como comisario, con último destino en Bienestar Social de la Jefatura de policía de Viedma. Nacido el 20 de julio de 1.954. Apodado “Negro”, comerciante. En 1.976 era oficial ayudante de la Comisaría 24 y encargado del servicio de Informaciones judiciales.

 

Matías Subat 

Oscar Ignacio Del Magro.  Retirado como comisario de la policía de Río Negro. Nacido el 1 de julio de 1.954. Alias “Pelusa”. Policía de informaciones en la comisaría  24 de Cipolletti en 1976. Excarcelado.

 

Matías Subat  

Julio Héctor Villalbo. Retirado de la policia rionegrina en 1.996 como suboficial. Nacido el 20 de febrero de 1.950. Apodado “Viejo”. Ante la Justicia dijo ser director técnico. Excarcelado. Suboficial de la Comisaría 24 de Cipolletti en 1.976.

 

Emiliano Ortiz

Saturnino Martínez. Retirado en 1.992 como sargento ayudante de la comisaría cuarta de Cipolletti (ex comisaria 24). Nacido el 26 de julio de 1.947. Apodado “Sato”. Suboficial de la Comisaría 24 de Cipolletti en 1.976. Excarcelado

 

Fueron derivados al próximo juicio

 

 

 Mario Alberto Gómez Arena. Retirado como coronel. Nacido 9 de diciembre de 1930. Condenado en 2.008 por 17 hechos ocurridos cuando era jefe de inteligencia del destacamento 182 de inteligencia de Neuquén en 1976, con detención domiciliaria. Condenado en 2.010 por su actuación en el Batallón 601. Durante el juicio 2.012 se suspendió su juzgamiento a la espera de un dictamen de los peritos de la Corte Suprema ante un diagnóstico de Alzheimer.

Oscar Livera

 

 Luis Alberto Farias BarreraRetirado con el grado de mayor. Nacido el 1 de enero de 1930. Condenado en 2008 por 17 hechos cuando era Jefe de Personal del Comando (Sexta Brigada) de Neuquén, con el grado de mayor. Con detención domiciliaria en Alta Barda, Neuquén Capital. Apodado “Laucha”. Su juzgamiento en 2.012 se suspendió luego de un ataque cardíaco y se agregó su proceso a la causa “Castelli”, elevada a juicio.

 

 

 

Sindicato de Prensa de Neuquén

fotos: Cecilia Maletti/Emiliano Ortiz/ Oscar Livera/ Matías Subat

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