Revivieron el “Operativo Cutral Co”

A 38 años de los secuestros y tormentos sufridos por una veintena de vecinos en la noche y madrugada del 14 y 15 de junio de 1976, Dora Seguel y Pedro Maidana, dos de las víctimas del denominado Operativo Cutral Co, recorrieron las oficinas, pasillos y el patio de la Comisaría 14.

Oscar Livera

Seguel y Maidana dijeron que se han operado cambios significativos en el edificio respecto de la época de los hechos. No obstante “por suerte pudimos señalar en qué lugares nos tuvieron detenidos, en qué lugares nos torturaron y por dónde nos hicieron realizar los recorridos dentro de la comisaría”, dijeron luego de la diligencia de alrededor de treinta minutos ante un grupo de dirigentes de organismos de defensa de los derechos humanos, abogados que llevan adelante la querella, familares. Se sumó el intendente cutralquense, Ramón Rioseco.

La recorrida, al mediodía, la encabezaron los miembros del tribunal, el presidente Leónidas Moldes y los vocales Diego Barroetaveña y Richar Gallego, con la participación de la secretaria Sivina Domínguez, los defensores oficiales Laura Giuliani y Pablo Matkovic, el fiscal Marcelo Grosso y los querellantes, de la secretaría de Derechos Humanos Marcelo Medrano, del Ceprodh Natalia Hormazábal e Ivana Dal Bianco y la Asamblea por los Derechos Humanos de Neuquén y Río Negro, Juan Cruz Goñi.

Tres grandes pancantas ubicadas en la vereda reflejaron, con fotos y textos, tres escenas, dos históricas de los progonistas y una actual: Arlene Seguel -aún desaparecida- recibiendo un premio de manos de su madre; el grupo de jóvenes que militaba en la parroquia Cristo Obrero; y la gran placa colocada en la puerta de la comisaría el año pasado con el título “Aquí se cometieron crímenes de lesa humanidad”.

Oscar Livera

Los secuestros aquella vez comenzaron con las detenciones jóvenes estudiantes secundarios de las aulas en pleno dictado de clases, en la tarde-noche y continuaron toda la madrugada en distintos domicilios de Cutral Co y Plaza Huincul. Las víctimas han relatado que fueron blanco de torturas mientras les hacían los primeros interrogatorios.

En celulares de la policía de Neuquén y rodados del Ejército Argentino, ya con la luz del día, las víctimas fueron luego derivadas a Neuquén donde quedaron detenidas ilegalmente, en diversas dependencias y el centro de detención clandestino y torturas La Escuelita, montado en predios del Batallón 181 del Ejército, en ruta 22.

 

“Impregnado de dolor y horror”

“Reconocimos la oficina del comisario Mendoza, donde nos interrogaron. Se mantiene como entonces”, dijo Dora Seguel para abrir un relato cargado de emotividad, salpicado de lágrimas pero contundente.
“Es desgastante -el reconocimiento-, agotador pero es tan importante y necesario que se nos escuche y se sepa que este lugar jamás pueda ser citado como un lugar… bello. Porque sus paredes tienen impregnadas el dolor y el horror de todos los compañeros que pasaron por acá”, señaló Dora.

 

Oscar Livera 10 marzo 2014

“Hemos reconocido el lugar donde la mayoría de nosotros estuvimos secuestrados, después de ser sacados de nuestros ámbitos naturales y sometidos a vejámenes y maltratato que significó que algunos termináramos en la cárcel y otras como víctimas de desaparición forzada. Porque muchos de esos compañeros no aparecieron más”, dijo Maidana.
Agregó que más de 60 vecinos fueron víctimas de la razia que se practicó en esas jornadas en la comarca petrolera “por el gobierno militar del dictador Videla y esa misma noche o al otro día fueron largados cargados de miedo y de terror después de sufrir tanto vejámen, en medio de la indefensión”.
Relató que las detenciones apuntó particularmente a jóvenes estudiantes, pero que también incluyó a trabajadores y sindicalistas y a personas que militaban en distintas organizaciones sociales.
“En esa época Cutral Co era un pueblo con mucho activismo, que luchaba por sus derechos y por mantener las conquistas sociales y yo era partícipe de esa actividad”, comentó.
Seguel y Maidana resaltaron la actitud de los jueces por haber aceptado visitar los lugares donde fueron detenidos y torturados y escuchar sus relatos de cómo sufrieron “esa represión”.
“Los cambios -en la comisaría- son muy grandes. Pero por suerte la memoria no nos falló, pudimos hacer el recorrido y señalar en qué lugar nos tuvieron detenidos, dónde nos torturaron y por dónde nos hicieron hacer los recorridos dentro de la comisaría”, comentó Seguel.

Oscar Livera
Añadió que se mantiene la oficina del comisario Mendoza, que fue donde se los interrogó y torturó, remarcó.
Un espacio del relato Maidana lo destino al pasaje cuando, en medio de la tortura, intentó zafar de sus captores y corrió hacia el patio primero y luego la cale, frente a la comisaría.
“Me sacaron vendado y atado para llevarme por un destino incierto. En ese patio había un auto en el que intentaban sacarme. Y ahí fue cuando me escapé vendado por el patio, pero en el asfalto me detuvieron los militares a los culatazos y de me subieron a un camión… Un Unimog, un (camión Mercedez Benz) 1114, no sé”.

Oscar Livera
Los aplausos y abrazos cerraron los relatos de Seguel y Maidana.

 

 

Sindicato de Prensa de Neuquén – marzo de 2014

Fotos: Oscar Livera

 

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