Los médicos de poca memoria

El martes 30 de julio, a través de videoconferencia desde San Martín de los Andes, prestaron testimonio dos de los médicos que atendieron al matrimonio Ubaldini-Gómez durante una de sus detenciones.

Eduardo Ubaldini y María del Luján Gómez sufrieron cuatro detenciones desde que comenzó la dictadura el 24 de marzo de 1976. La más intensa, tanto por los tormentos como por la duración, fue la de 1978. En esa oportunidad fueron inspeccionados por dos médicos. El primero en declarar fue Norberto Stocchetti, quien era parte del Plan de Salud Rural y que trabajó para gendarmería por 25 años desde 1977.

Stochetti comentó que una de sus obligaciones en ese trabajo era acercarse a ver a las personas detenidas. Aseguró no acordarse del matrimonio más que como vecinos y que no era habitual ver personas detenidas. Respecto al acusado Jorge Emilio Sacchitella, aseveró conocerlo como su jefe.

Seguidamente declaró Luis Willy Arrué, médico jubilado que llegó a Junín de los Andes en 1975 para trabajar en el sistema público de salud. Arrué había declarado anteriormente en el juicio “La Escuelita II” en 2012, donde indicó que era común ver detenidos y, al igual que en este tramo del juicio, reconoció que conocía a Sacchitella no solo por su rol en las fuerzas armadas sino porque también habían sido compañeros de escuela en Goya, Corrientes. En aquella oportunidad había sido convocado por la defensa y ante las preguntas de la querella recordó la detención del matrimonio en 1978.

Daniel Font Thomas

Por sistema de video, los médicos de gendarmería que declararon desde San Martín de los Andes

Relató también que por aquellos días si bien no trabajaba para el ejército,  fue convocado en esa oportunidad por la institución, con Sacchitella al mando. Allí conoció a la pareja de detenidos y lo que más llamó su atención fue el estado de inquietud que tenían. Lo único que hizo fue recomendar, a través de un informe, especial atención para Eduardo Ubaldini ya que tenía alguna dificultad respiratoria. Agregó que años más tarde supo del exilio en México de la pareja porque su hija se hizo amiga de Marina, la hija menor del matrimonio, quien además fue denunciante, víctima y testigo en este juicio.

Malena Arias Kraemer/ #CoberturaColaborativa del SPN

PH Daniel Font Thomas

 

El periodismo neuquino que reclamó la aparición con vida

“Peleo de muy raro modo, buscando no decir nada… poder expresarlo todo”. Con el verso de Daniel Giribaldi que él recordaba a través del canto de Jorge Marziali, el periodista Osvaldo Ortiz graficó la forma en que redactaban las noticias en los años de la dictadura cívico-militar en Neuquén y Río Negro.

Juicio Escuelita Vl 18junio2019 Osvaldo Ortiz FOTO Oscar Livera 025
Su voz fue la que cerró la primera jornada de declaraciones testimoniales, durante el sexto tramo de los juicios en los que se investigan los delitos de lesa humanidad cometidos en la región, y relató lo que le tocó vivir junto a María Teresa Oliva y Enrique Esteban, ambos detenidos-desaparecidos en 1978.

Ortiz llegó a Neuquén desde su Mendoza natal en 1976, donde ya ejercía como trabajador de prensa. “Nos vinimos porque en esos años era muy duro trabajar en los medios de las ciudades grandes, se hacía difícil”, recordó. A partir del 1 de noviembre de ese año se insertó en el Diario Río Negro. Ortiz y su esposa eran amigos de la pareja Oliva-Esteban y una noche a fines de julio de 1978 fueron juntos al casamiento de un colega. Luego estuvieron “tomando algo” en una confitería céntrica y, finalmente, se fueron a descansar.

“Al otro día me enteré que a Maite -así le decían a Oliva- y a Enrique los habían secuestrado de su casa en Alta Barda. A ella la liberaron rápido, en Villa Regina -localidad ubicada a 90 kilómetros de Neuquén capital-, pero Enrique no aparecía”, dijo Ortiz ante el tribunal.

A partir de ese momento, sostuvo, “nos propusimos preguntar por Enrique todos los días. Nos organizamos los que trabajábamos en los medios, nos reuníamos, hablábamos del tema e íbamos a ver al que sea para saber si tenían información, incluso dimos a conocer el caso tanto por el Diario Río Negro como en Clarín”. De éste último era corresponsal Esteban, quien además se desempeñaba en el diario Sur Argentino.

“Quiero destacar que los dos medios nos publicaban lo que escribíamos y nosotros preguntábamos aunque ya sabíamos la respuesta. Además, a colegas de otros puntos del país les pedimos que consultaran por Enrique cada vez que se cruzaran con un funcionario o una autoridad”, relató.

Juicio Escuelita Vl 18junio2019 Osvaldo Ortiz FOTO Oscar Livera 028

 

Y agregó: “incluso le solicitamos al Monseñor De Nevares que lo nombrara en su homilía de los domingos, que salía en directo por LU 5 Radio Neuquén”.

Enrique Esteban apareció tres meses más tarde en el baúl de su auto en Tres Arroyos, provincia de Buenos Aires. “Cuando volvió estaba muy mal, no sólo por la tortura física, lo peor era lo que sufrió psicológicamente”, sostuvo Ortiz.

 

Marcelo Pérez Lizaso / #CoberturaColaborativa SPN

 

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