2015: ordenaron condenas ejemplares y dar marcha atrás con absoluciones

Tres años después de la sentencia por el segundo juicio, el 15 de marzo de 2015, la Cámara Nacional de Casación Penal consideró que el tribunal impuso “penas exiguas” para los delitos de lesa humanidad que se habían descripto durante el juicio en la denominada causa “Luera”.

Estableció que se había probado la existencia de torturas en la comisaría de Cipolletti y ordenó dar marcha atrás con varias de absoluciones:  por los delitos de tortura a las víctimas que atestiguaron haber padecido palizas y submarinos en la comisaría cipoleña y a los dos acusados que fueron absueltos aunque estuvieron en parte del periplo de secuestro violento y tormentos.

Fue unánime el voto de los jueces Juan Carlos Gemignani, Gustavo Hornos y Ana María Figueroa en revocar la absolución del gendarme Emilio Sachitella por la denuncia de secuestro y tortura de Ernesto Joubert. También coincidieron en que se revocara la absolución del militar Jorge Gaetani como partícipe necesario del secuestro de Virginia Rita Recchia.

La cámara ordenó devolver el expediente al tribunal para que los jueces le fijaran la pena de los que ordenó condenar.

No se pronunciaron en contra de las absoluciones de los comisarios Desiderio Penchulef, Oscar Del Magro, Saturnino Martínez, Enerio Huircaín y Julio Villalobo, y estas absoluciones quedaron firmes. Por “el beneficio de la duda”, también confirmaron la absolución del civil de Inteligencia Serapio Barros.

Otra definición unánime fue que las penas debían ser ejemplares y acordes a los delitos de lesa humanidad que se habían juzgado y cuyos parámetros de padecimientos de las víctimas -modalidad clandestina y organizada- fueron “largamente detallados por el tribunal”, por lo que les ordenó volver a dictaminar para aumentar los años de condenas a los que encontró culpables de desapariciones, torturas, secuestros violentos y extendidos en el tiempo como parte de la persecución política ejercida por el terrorismo de Estado.
Ordenó penas mayores para Raúl Guglielminetti, Antonio Camarelli, Enrique Casagrande, Máximo Maldonado, Francisco Oviedo, Miguel Quiñones y Gustavo Vitón.

La definición de la sala IV de Casación penal abundó en argumentos jurídicos que las víctimas no mentían cuando relataron torturas y desarrolló porqué los elementos recabados en el juicio indicaron que la comisaría de Cipolletti fue un lugar donde se torturó.

En su voto el juez Hornos dijo que el hecho de que algunas de las víctimas secuestradas en Cipolletti no hubieran padecido sometimientos físicos en la comisaría no permitía establecer que otros que aseguraron haber sido torturados salvajemente hubieran faltado a la verdad.

Foto Oscar Livera

Sotto: testimonios sobre la tortura en Cipolletti.27abril 2012

“Las declaraciones pueden ser indicativas de una práctica, pero no pueden funcionar como elemento para desacreditar los testimonios de quienes las hubieron padecido”, dice la resolución y agrega que “las declaraciones de los que no padecieron torturas no pueden contrarrestar el valor de los dichos de aquellos que aseguraron haberlos padecido”. El fallo indica que “no se describieron acabadamente las contradicciones de los testigos sobre el particular y no se señaló cuál sería el disvalor del círculo cerrado (con declaraciones que decían lo mismo) de Sotto, Contreras, Novero, Pailos”.

Agrega que no fue probado el “interés espurio” en las víctimas que dijeron haber sido torturadas en la unidad policial cipoleña. Por estos y otros argumentos, propuso “revocar la absolución de Reinhold, Luera, Olea, Molina Ezcurra, San Martín, Camarelli, Vitón y Quiñones por el delito de tormentos” a los denunciantes Sotto, Novero y Contreras.

La legalidad del juicio y de lo que se juzgó

Los tres jueces dedicaron varias páginas del fallo para reafirmar con antecedentes y jurisprudencia específica -incluso con argumentos complementarios- que el proceso judicial que se llevó a cabo se hizo sin menoscabar el derecho de defensa de los acusados y con un tribunal debidamente habilitado.

Ante la insistencia de las defensas, que desplegaron diferentes argumentos y planteos para sostener que los hechos denunciados habían prescripto, los magistrados enrostraron con firmeza (jurisprudencia de la corte, pactos internacionales firmados por Argentina, acuerdos de jurisprudencia anteriores a la dictadura y elementos jurídicos, fallos y antecedentes del derecho internacional vigente que le atañen al país) que en el juicio se debatieron delitos de lesa humanidad y que son indudablemente imprescriptibles, por lo que las denuncias están en vigencia y pueden ser juzgadas a pesar del tiempo transcurrido.

 

Fallo de la Cámara Nacional de Casación Penal. Marzo 2015

 

Sindicato de Prensa de Neuquén

“El exilio te deja dividido para siempre”

“El exilio tiene muchos costos, y nunca se termina de pagar. Uno queda dividido para siempre”, dijo Marta De Cea al final de su testimonio durante la audiencia que se llevó a cabo por la tarde de hoy.

 

Marta De Cea
En una síntesis precisa de su secuestro, detención y tortura, desde México Marta contó cómo fue arrancada de su casa por una patrulla que se identificó ante la policía local como “federales”. Continue reading

“Farías Barrera fue mi dueño político”

Juan Isidro López tiene 82 años, estuvo detenido entre 1974 y 1976 en la cárcel federal de Neuquén, en “La Escuelita” y en el penal de Rawson. Aseguró que el mayor Luis Farías Barrera fue quien realizó sus traslados y quien lo liberó, mientras que “el dueño de la tortura fue Guglielmineti”.

 

 

Cecilia Maletti

Con un relato un poco confuso en relación a fechas y momentos, López fue el segundo testigo de la jornada de la mañana de hoy, 19 de diciembre, en el tercer juicio contra represores en la región.

Después de López, Pedro Trezza, otro de los sobrevivientes de “La Escuelita”, se quejó por tener que ir nuevamente a dar su testimonio al tribunal. Los jueces le concedieron que no lo hiciera. “Me pone mal volver a declarar lo que ya dije antes”, sostuvo Trezza en relación con su escueta declaración en el juicio de 2008.

Por el criterio del tribunal de Casación que habla de la “no revictimización” de los testigos – víctimas, los jueces accedieron a que se retirara de la sala sin prácticamente dar detalles de su secuestro y detención en “la Escuelita”, donde estuvo debido a que en 1976 mantenía una relación sentimental con una de las tres docentes entrerrianas que vivían en Cipolletti y fueron salvajemente torturadas, porque las acusaban de un atentado en Paraná. Las maestras tampoco declararon en este juicio.

A Isidro López los años y el sufrimiento de ese tiempo le jugaron una mala pasada. Sin embargo, el entonces jefe del personal del Comando de la Sexta Brigada de Infantería de Montaña, Luis Alberto Farías Barrera, estuvo presente en casi todo su testimonio.

Remarcó que no le guarda rencor, que el militar se portó “bastante bien” con él, y que de hecho hace unos años fue a verlo (Farías Barrera a López) para recordarle lo bien que lo había tratado. La “visita” de Farías Barrera, coincidió con la apertura de los juicios.

Mientras estuvo preso “no me dejó nunca”, indicó el testigo.Según el testimonio de López, el día del golpe cívico militar –24 de marzo de 1976- él ya estaba detenido en la U9. Allí reconoció a un policía federal de apellido Fonseca, de quien recibió malos tratos. López trabajó en la empresa Agua y Energía y estuvo en la construcción de la represa El Chocón. Aseveró haber sido dirigente “pero de los trabajadores, no de los gremios”.

Luego lo trasladaron a Rawson y después de algunos meses fue llevado junto con Pedro Justo Rodríguez y otros detenidos al centro clandestino “La Escuelita” de Neuquén. “Es el horror, escuchábamos hombres grandes llorando por lo que les hacían, también escuché a mujeres que creo eran de Entre Ríos. Yo trataba de no hacer mucho ruido para que no me vean”, recordó. “El torturador de todas las noches era Guglielmineti”, agregó. Varios días después fue sacado envuelto en una manta y trasladado a la U9, según declaró.

“Farías Barrera era mi dueño político. Pero el dueño de la tortura era Guglielmineti, no me voy a poder cobrar nunca lo que me hizo. Es un cobarde”, manifestó López. Al ser consultado por Farías Barrera, explicó que el militar fue quien estuvo en las detenciones y quien le prometió que iba a salir. “Él me decía ‘yo voy a cumplir una orden’”, remarcó.

De hecho, aunque su testimonio fue confuso sobre el tiempo y el lugar en que ocurrieron sus detenciones en Rawson, en la policía Federal de Neuquén, el traslado a “La Escuelita” y la tortura también en Rawson en una sede Federal, López describió que fue Farías Barrera quien lo retira de Rawson. “Me retira Farías junto con Cáceres y Ledesma”, indicó el testigo. Esto ocurrió en noviembre de 1976, y en diciembre del mismo año quedó en libertad después de dos años de cárcel y tortura.

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Blanco en la Escuelita

“Lo que me hicieron fue muy humillante”, remarcó en su declaración este viernes por la mañana. Cuestionó duramente el accionar del Partido Comunista durante la dictadura, aseguró que nunca simpatizó con la lucha armada y consideró que la sociedad civil que impulsó el golpe del 76 sigue teniendo el “poder real”.

Norberto Blanco tiene 67 años, vive en Cipolletti, y su delicado estado de salud lo obliga a caminar con bastón. Por segunda vez asistió a los juicios contra represores en la región. El año pasado declaró en el Segundo Juicio, y relató cómo se concretó su primera detención después del golpe de Estado.

Cecilia Maletti

Norberto Blanco en su declaración 2.012

En esta oportunidad, fue citado para declarar por su segundo secuestro, en el juicio que tiene como imputados a Jorge Di Pascuale, Jorge Alberto Soza, Hilarión de la Paz Sosa, Mario Alberto Gómez Arena y Luis Alberto Farías Barrera.

No lo merecía”

Al momento del golpe cívico militar de 1976, Blanco trabajaba en la municipalidad de Cipolletti. El mismo 24 de marzo un grupo del Ejército asaltó su casa y detuvo a su hermano. Él se escapó y se mantuvo escondido por unos dos o tres días, hasta que se entregó en la comisaría de Cipolletti, porque los militares se habían instalado en su vivienda con su esposa y sus hijos hasta dar con él. En la unidad policial estuvo entre dos y tres días y fue liberado. Al poco tiempo fue dejado como cesante del municipio y a los meses consiguió un trabajo en una empresa que extraía ripio del río en Neuquén.

La segunda detención ocurrió el 11 de agosto de 1976, a cargo de comisión policial de Cipolletti a cargo del oficial Miguel Ángel Quiñones.

Después del juicio, Quiñones fue liberado por haber cumplido con dos partes de la condena en apelación, sin embargo, la fiscalía logró meses después que el ex policía de inteligencia rionegrina fuera nuevamente encarcelado debido a que aún debe rendir cuentas en el próximo tramo.

Blanco indicó que lo llevaron hasta la comisaría de Cipolletti donde estuvo entre dos y tres días, y que luego fue trasladado por Quiñones hasta el Batallón. De ahí es llevado por otro oficial hasta las oficinas de Inteligencia del Comando de la Sexta Brigada. En ese lugar relató que Raúl Guglielminetti (a quien reconoció por una foto que vio luego como custodio del entonces presidente Raúl Alfonsín) lo llevó en un Falcon gris, hasta lo que hoy se conoce como el centro clandestino de detención “La Escuelita”. Todo este recorrido lo realizó con los ojos vendados, y al llegar lo esposaron a una cucheta.

El 17 de agosto -describió Blanco- lo llevaron a otra habitación donde lo ataron a una especie de cama inclinada. “Me interrogaban y acusaban al Partido Comunista, al que yo pertenecía, de estar en connivencia con Montoneros”, expresó el testigo, quien era una figura pública de la juventud comunista. “Para obligarme a que diera datos de la organización del partido me pasaron corriente eléctrica entre la venda y la sien, de los dos lados. Esto duró como una hora y media, o dos”, relató. Tres días después sufrió una segunda sesión de tortura. “Había dos personas, una borracha. Aparte de la corriente, me golpearon”, agregó. El 21 o 22 de agosto fue liberado.

Luego de su segunda declaración en 2.013

Luego de su segunda declaración en 2.013

No creo haber sido una persona dañina para la sociedad. Que me hicieran esto fue muy humillante, no lo merecía, estaba indefenso”, apuntó.

El PC, la lucha armada y el poder real

Blanco explicó que luego de quedar libre relató lo que le había sucedido con compañeros del Partido Comunista, quienes le recomendaron hacer la denuncia con el entonces primer comandante del Ejército, Jorge Arguindegui. “Les dije que él era el jefe político de la represión. Después me dijeron: ‘Cacho te tenes que ir porque acá corrés peligro’. Ahí me di cuenta que el partido se volvió cómplice del gobierno militar”, denunció.

También remarcó que nunca simpatizó con la lucha armada. “Fue el justificativo que permitió a las fuerzas civiles que impulsaron el golpe para eliminar toda posibilidad de cambio. La guerrilla fue la excusa para eliminar toda organización popular”, sostuvo. En un análisis de la actualidad remarcó que los mismos que impulsaron el golpe de estado de 1976 siguen teniendo el poder real. “Sólo les falta el poder militar”, advirtió.

Sindicato de Prensa de Neuquén

“Si tengo que ir, voy a la Federal. Por mis propios medios”

Orlando Balbo declaró por segunda vez en este juicio. “Había que dar alguna precisión, mucha gente da por terminado este proceso y el último capítulo no lo estamos conociendo, por cobardía o esconderse en una teoría guerrera no nos dicen dónde están los desaparecidos, así es que todo lo que se pueda aportar hay que hacerlo”, dijo.

"Nano" Balbo en 2.013, segunda declaración ante el Tribunal Oral Federal de Neuquén

“Nano” Balbo en 2.013, segunda declaración ante el Tribunal Oral Federal de Neuquén

Volvió a identificar a Raúl Guglielminetti como su torturador, pero no pudo asegurar con certeza de que el subcomisario Jorge Soza  era quien comía delante suyo cuando se despertó de una sesión de picana en la delegación de la policía federal neuquina. “El motor de los juicios se ha apagado en la sociedad, y esto me preocupa, se mantiene por la tozudez de los organismos. Si puedo, no volvería a la Federal (donde fue torturado hasta que se lo dejó sordo) , pero si tengo que ir, voy sabiendo que no es el escenario más favorable”

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Orlando Balbo

 

 

 

Sindicato de Prensa de Neuquén

Foto: Matías Subat

Ultimas palabras

Hasta ahora nunca hablaron, y los que dejaron el silencio, sólo fue para decir que nada sabían de secuestros, torturas y del destino de quienes permanecen desaparecidos

Sera la oportunidad hoy de decir sus ultimas palabras antes de escuchar el veredicto.

 

Imputados del Ejército
 

Matías Subat

 

José Ricardo Luera. Militar retirado con el grado de coronel. Nació el 27 de octubre de 1927, con prisión domiciliaria en San Miguel. Era coronel y comandante de la VI Brigada en 1976. Retirado en 1978 en San Miguel, como Jefe del departamento de contrataciones del Estado Mayor.

 Osvaldo Antonio Laurella Crippa. Militar retirado con el grado de coronel. Nacido el 30 de octubre de 1931, con detención domiciliaria en su casa de Bahía Blanca. Era Teniente Coronel de la Sexta Brigada “en comisión” como Jefe de Policía de Neuquén entre el 25 de marzo de 1976 y el 12 de diciembre de 1977. Retirado en 1986 en Bahía Blanca, como coronel de Infantería en el Comando del 5to Cuerpo del Ejército.

OSCAR LORENZO REINHOLD. Militar retirado, condenado en 2008 por 17 hechos cuando era Jefe de Inteligencia del Comando (Sexta Brigada), con detención domiciliaria en buenos aires, nacido el 26 de enero de 1935.

 Oscar Lorenzo Reinhold. Retirado como coronel de la Brigada de Infantería de Mntaña de Mendoza en 1987. Nacido el 26 de enero de 1935. Condenado en 2008 por 17 hechos cuando era Jefe de Inteligencia del Comando (Sexta Brigada) de Neuquén, con el cargo de mayor en 1976. Con detención domiciliaria en Buenos Aires.

Oscar Livera

Enrique Braulio Olea. Retirado como General de Brigada. Nacido el 18 de julio de 1930. Jefe del Batallón de Ingenieros 181 de Neuquén en 1976, cuando era teniente coronel. Condenado en 2008 por 17 hechos, con detención domiciliaria.

 

Oscar Livera marzo de 2012

 Hilarión de la Pas Sosa. Retirado con el grado de coronel. Médico. Nacido el 21 de octubre de 1930. En 1976 Jefe de la sección Sanidad de la Brigada de Infantería de Montaña VI de Neuquén. Condenado en 2008 por 17 hechos. Con detención domiciliaria en Neuquén. Estuvo desde el 72 al 83 en Neuquén.-

 

Cecilia Maletti

 Gustavo Vitón. Dado de baja del Ejército en 1980 como Capitán, luego ascendido a mayor durante el gobierno de Alfonsin y a Teniente Coronel durante el gobierno de Kirchner por pertenecer a los “33 Orientales”. En 1976 era Teniente primero en el Batallón de Ingenieros de Montaña 181 de Neuquén, a cargo de la Compañía de Construcciones y el 24 de marzo de 1976 designado como interventor militar en la comisaría de Cipolletti. Sus ultimos años en actividad fueron en la política en La Plata y en la provincia e Buenos Aires durante el gobierno de Duhalde. Detenido en Marcos Paz

 

Emiliano Ortiz

 Jorge Osvaldo Gaetani. Retirado como coronel del Ejército. Nacido 13 abril de 1953. En 1976 era subteniente de la Compañía de de Combate “B” del Batallón de Ingenieros de Montaña 181 de Neuquén. Se encuentra excarcelado.

 

Cecilia Maletti 2 octubre

Enrique Charles Casagrande, suboficial de inteligencia del Ejército

Enrique Charles Casagrande. Retirado de Inteligencia del Ejército como suboficial principal. Nacido el 21 de noviembre de 1.938. En 1976 era suboficial del destacamento de Inteligencia 182 de Neuquén, subjefe.

 

Cecilia Maletti 

Jorge Eduardo Molina Ezcurra. Retirado como coronel de Inteligencia en 1.995, cuando era agregado militar en Lima, Perú  (1992-1993).  En  1976 integraba el destacamento de Inteligencia 182 de Neuquén con el grado de Capitán.

 

Matias Subat 30 octubre 

Sergio Adolfo San Martín.  Retirado de Inteligencia del Ejército con el grado de Teniente Coronel. Nacido el 25 de febrero de 1.941. Capitán en el Destacamento de Inteligencia 182 de Neuquén en 1976 y 1877. Detenido en Campo de Mayo. Condenado en 2.008 por 17 hechos.

 

Cecilia Maletti 

Maximo Ubaldo Maldonado. Retirado como suboficial mayor del ejército. Nacido el 16 de mayo de 1938. Era sargento primero del destacamento de inteligencia 182 de Neuquén. Con detención domiciliaria en Ituzaingó, provincia de Buenos Aires.

 

Emiliano Ortiz

Francisco Julio Oviedo. Retirado como suboficial mayor de Inteligencia del Ejército.  Nacido 12 septiembre de 1938. En 1976 era suboficial del destacamento de Inteligencia Militar 182 de Neuquén. Condenado en 2.008 por 1 hecho. Con detención domiciliaria en Cipolletti, Río Negro.

 

Cecilia Maletti

Raul Antonio Guglielminetti. Personal Civil de Inteligencia. Nacido el 2 de noviembre de 1941. En 1976 revistió en el destacamento de Inteligencia 182 de Neuquén. A disposición conjunta del Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5) de Buenos Aires por otra causa (expediente 1627), de la ESMA. Detenido en el penal de Marcos Paz.

 

Cecilia Maletti

 Serapio del Carmen Barros. Personal Civil de Inteligencia. Nacido el 27 de enero de 1947. Revistió en el destacamento 182 de Neuquén en 1976. De ocupación mecánico. Excarcelado.

 

Gendarmería 

 Cecilia Maletti 23 octu

Emilio Jorge Sacchitella. Retirado de Gendarmería con el cargo de Comandante General en 2003, como director de Logística y Finanzas en Buenos Aires -sector transporte y logística de Gendarmería. Nacido el 28 de noviembre de 1946, excarcelado. En 1976 Segundo Comandante a cargo del regimiento de Gendarmería de Junín de los Andes.

 

Comisarios rionegrinos 

 

Emiliano Ortiz

 Desiderio Penchulef. Retirado en 1978 como comisario principal de la policìa de Rìo Negro. Nacido 22 de mayo de 1929.  Comisario de la Comisaría de Cinco Saltos, que en 1976 era la comisaría 25. Excarcelado.

 

 

Emiliano Ortiz

Antonio Alberto Camarelli. Retirado como Jefe de la policía de Río Negro, comisario general y licenciado en Criminalística. Nacido el 15 de noviembre de 1.942. En 1.976 jefe de la comisaría 24 de Cipolletti y jefe de Operaciones Especiales en la subzona 52.1.2. Detenido en la U5 de Roca, Río Negro.

 

Cecilia Maletti

Miguel Angel Quiñones. Retirado en 1.994 con el grado de Comisario de la policía de Río Negro. Nacido el 14 de mayo 1944.  En 1976 era oficial Sub-ayudante de Inteligencia de la policía rionegrina. Alojado en la U5.

 

Cecilia Maletti

 Gerónimo Enerio Huircaín. Retirado de la policía rionegrina en 1993 como comisario, con último destino en Bienestar Social de la Jefatura de policía de Viedma. Nacido el 20 de julio de 1.954. Apodado “Negro”, comerciante. En 1.976 era oficial ayudante de la Comisaría 24 y encargado del servicio de Informaciones judiciales.

 

Matías Subat 

Oscar Ignacio Del Magro.  Retirado como comisario de la policía de Río Negro. Nacido el 1 de julio de 1.954. Alias “Pelusa”. Policía de informaciones en la comisaría  24 de Cipolletti en 1976. Excarcelado.

 

Matías Subat  

Julio Héctor Villalbo. Retirado de la policia rionegrina en 1.996 como suboficial. Nacido el 20 de febrero de 1.950. Apodado “Viejo”. Ante la Justicia dijo ser director técnico. Excarcelado. Suboficial de la Comisaría 24 de Cipolletti en 1.976.

 

Emiliano Ortiz

Saturnino Martínez. Retirado en 1.992 como sargento ayudante de la comisaría cuarta de Cipolletti (ex comisaria 24). Nacido el 26 de julio de 1.947. Apodado “Sato”. Suboficial de la Comisaría 24 de Cipolletti en 1.976. Excarcelado

 

Fueron derivados al próximo juicio

 

 

 Mario Alberto Gómez Arena. Retirado como coronel. Nacido 9 de diciembre de 1930. Condenado en 2.008 por 17 hechos ocurridos cuando era jefe de inteligencia del destacamento 182 de inteligencia de Neuquén en 1976, con detención domiciliaria. Condenado en 2.010 por su actuación en el Batallón 601. Durante el juicio 2.012 se suspendió su juzgamiento a la espera de un dictamen de los peritos de la Corte Suprema ante un diagnóstico de Alzheimer.

Oscar Livera

 

 Luis Alberto Farias BarreraRetirado con el grado de mayor. Nacido el 1 de enero de 1930. Condenado en 2008 por 17 hechos cuando era Jefe de Personal del Comando (Sexta Brigada) de Neuquén, con el grado de mayor. Con detención domiciliaria en Alta Barda, Neuquén Capital. Apodado “Laucha”. Su juzgamiento en 2.012 se suspendió luego de un ataque cardíaco y se agregó su proceso a la causa “Castelli”, elevada a juicio.

 

 

 

Sindicato de Prensa de Neuquén

fotos: Cecilia Maletti/Emiliano Ortiz/ Oscar Livera/ Matías Subat

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