Di Pasquale no dijo dónde estan los desaparecidos

El ex oficial de inteligencia Jorge Héctor Di Pasquale respondió todas las preguntas que tanto los jueces como querellantes y el fiscal Adrián García Lois le preguntaron, sin embargo, no aportó datos sobre quiénes llevaron a cabo los secuestros y las torturas en Neuquén y Río Negro, quién o quiénes planificaron y ejecutaron los operativos de detención masiva que hubo en Cutral Co, ni aclaró cuál fue el destino final que tuvieron los siete desaparecidos, además de las circunstancias que vivieron el resto de las víctimas por las cuales afronta el actual juicio.

Matías Subat

Como la indagatoria es procesalmente un acto de defensa, no estuvo obligado a decir la verdad o declarar en su contra. Se sentó, y con soberbia y autosuficiencia, pidió que le preguntaran todo lo que las partes quisieran, a sabiendas de que no iba a responder lo que se le pedía.

 

Di Pasquale volvió a insistir que el tribunal civil no tendría que intervenir en su juzgamiento, acusó al fiscal García Lois de desconocer la historia reciente y no entender el rol del Ejército durante la dictadura militar e insistió incontables veces en que como oficial de inteligencia del Ejército no tuvo relación en Neuquén con la denominada “lucha antisubversiva”, sino que en 1976 y 1977 se dedicó sólo a “reunir información sobre el Ejército chileno”, en el marco del conflicto que en 1978 tuvo su máxima tensión con el vecino país.

 

Insistentemente se quejó de que los jueces no le permitieron llevar como testigo al ex jefe montonero Fernando Vaca Narvaja, porque consideró que si él (Di Pasquale en su acto de defensa) lo interrogaba, “luego de una charla con él como testigo, podríamos solucionar los problemas de la sociedad”.

 

Aunque su jefe inmediato en 1976, el teniente coronel Mario Alberto Gómez Arena, era a su vez el mismo jefe del civil de inteligencia Raúl Guglielminetti (reconocido por las víctimas en los secuestros y torturas, tanto en La Escuelita como en la Federal), Di Pasquale convenientemente sostuvo que no trabajaba con Guglielminetti y que pensaba que era un policía federal.

 

Para Di Pasquale, el destacamento de Inteligencia 182 -que funciona aún hoy a un costado del Comando- sólo se dedicaba a buscar agentes de la DINA -Dirección de Inteligencia de Chile- en la región y aunque era un “puesto alternativo de comando” no tuvo intervención en los operativos que largamente detallaron los sobrevivientes en las audiencias.

 

“No sé si lo que dicen es cierto o no es cierto, debe ser cierto, pero no es responsabilidad mía”, dijo Di Pasquale cuando se le preguntó a qué atribuía los testimonios y denuncias que había escuchado en el juicio.

 

Cuando se le preguntó específicamente quién realizaba en Neuquén esta tarea, si él negaba que el destacamento 182 realizara los operativos de secuestro y las detenciones en “La Escuelita” que el comandante José Luis Sexton reconoció que hubo en Neuquén, el ex militar respondió irónico: “eso lo tendría que contestar Sexton (que está fallecido), deben haber sido pedidos que le hacían a Neuquén desde otras jurisdicciones, las cosas que yo llevé a cabo no consistieron delito; si cometí algún error, me tendrían que haber sancionado. Era un problema de Sexton, no era un problema mío ni del destacamento”,

 

Cuando se le preguntó por qué en una nota firmada por él en la que reivindicaba el levantamiento ‘carapintada’ de 1987 en protesta por las causas penales que se habían iniciado contra los que perpetraron secuestros y torturas, mencionaba su rol de “lucha contra la subversión”, y ahora lo negaba, Di Pasquale buscó la salida de la “obediencia debida” e insistió en plantear que en 1987 había 850 oficiales y suboficiales acusados de delitos de lesa humanidad “y los responsables, como los generales, no se hacían cargo; y que por esto habían formado un “movimiento nacional” para indicar que de lo que se les acusaba “eran actividades propias del mando”.

 

En la misma línea, insistió en que “no intervine en secuestros, interrogatorios ni torturas durante los años 1976 y 1977” cuando estuvo en Neuquén”, y que el destino de los desaparecidos “se lo tendrían que preguntar a Sexton. No recibí ni di ninguna orden de aniquilar; no puede existir jamás un plan”, dijo Di Pasquale e insistió en asegurar que en ese tiempo seguía a supuestos militares chilenos que hacían inteligencia en la zona o que movían tropas del otro lado de la cordillera. Finalizó su intervención diciendo que “el plan Cóndor no existió”, cuando se le preguntó si en su labor de inteligencia tuvo relación con militares chilenos que buscaban activistas en esta región.

 

 

 

 

Sindicato de Prensa de Neuquén 2.013

Foto: Matías Subat

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