El resultado de una «lucha histórica»

Hoy las acusaciones replicaron los alegatos de las defensas. Las querellas de la Apdh, el Ceprodh, la secretaría de Derechos Humanos de la Nación y la fiscalía cuestionaron severamente los argumentos utilizados por los defensores para pedir la absolución.

 

 

Emiliano Ortiz

 

En la primera jornada dedicada a las réplicas, la querella de la APDH sostuvo que “no se escucharon razonamientos” de las defensas en sus alegatos, además de poner en duda los “recuerdos que se han vertido” en este juicio. Juan Cruz Goñi y María Suárez Amieva criticaron a las defensas al sostener que “falsearon el contexto histórico, y valoraron tergiversadamente la prueba”, y que “aplicaron erróneamente el derecho.”“Estos juicios son el resultado de una lucha histórica”

Sostuvieron que no hubo ninguna guerra, sino que se trató de un plan sistemático en el que “se actuó a sangre y fuego”. Refiriéndose al video que había mostrado el defensor Hernán Corigliano al momento de los alegatos, afirmaron que constituyó un intento de desvirtuar los hechos y “que tuvo el manifiesto objetivo de manipular  la opinión del Tribunal y de todos nosotros”, además de pretender instaurar que se trató de una guerra sucia, que “jamás existió”.

Con respecto a la afirmación de las defensas de que lo que se devela en esto juicios son cuestiones políticas y no jurídicas, los abogados de la APDH calificaron ese argumento como “una estrategia clara para desvirtuar y descalificar  los procesos de juzgamiento de las violaciones a los derechos humanos que se han cometido”. Agregaron que estos juicios son el resultado de una lucha histórica “que plantearon los organismos de derechos humanos, los sobrevivientes y los familiares para obtener justicia”.

Goñi y Suárez Amieva se refirieron también a los dichos del defensor Ibañez quien al alegar dijo que el  24 de marzo había sido uno de los días mas tranquilo del país y que “se podía caminar en cualquier calle”. “Es un dato de color que revela la incomprensión absoluta por parte de las defensas de un hecho histórico”, retrucaron.

Aludieron a que las defensas interpretaron “los testimonios de una forma sesgada y desconociendo la naturaleza de las víctimas-testigo”, y que desfiguraron la palabra de los sobrevivientes, al “sacar de contexto sus dichos, extraer información que no tienen constancia en la causa y al parcializar la información”.

Sostuvieron que la genealogía de los derechos humanos es antiquísima y recordaron que no se requirió pena por el delito de genocidio sino que la solicitaron “en el marco en el que acaecen los delitos de lesa humanidad”, y que el delito de genocidio impide que esos delitos se vean aisladamente, ya que “le dan sistematicidad a los crímenes”.

“Se los tiene que condenar por genocidas”

Cecilia Maletti

Por su parte Ivana Dal Bianco, abogada del Ceprodh, sostuvo que las defensas utilizaron diversos argumentos para justificar el genocidio “con las mismas palabras que los militares utilizaron para justificarse luego de la dictadura, con la teoría de los dos demonios y la guerra sucia se justificó el terrorismo de Estado”.

“Nos negamos a que se quiera dividir el plan genocida a funciones sesgadas, conductas separadas, cuando es tan partícipe del plan quien secuestra como quien mantiene privado de libertad a alguien para que otros se lo lleven y torturen”, argumentó. Dijo que los imputados reconocieron la ilegalidad de su accionar y que “formaron parte de un plan genocida, y que por lo tanto se los tiene que condenar por genocidas”.

En relación a los pedidos de nulidad para la incorporación de las víctimas que están fallecidas, solicitaron que se adjunten por lectura sus declaraciones, “ya que sus declaraciones son fundamentales”, y afirmaron que “si no llegaron a declarar fue por responsabilidad del Estado, que tardó más de treinta años para que se debatan sus casos”. Pidieron “que no se silencie la voz de Ramón Jure, Cristina Botinelli, Calos Kristensen y de Ricardo Novero, porque también ellos exigen condena”.

Solicitaron explícitamente que el cumplimiento de las condenas sea en cárcel común, revocando prisiones domiciliarias y excarcelaciones, “ya que los genocidas siguen teniendo lazos con el aparato represivo y por lo tanto son un peligro para la sociedad”, a la vez que pidieron que “la condena no sea una mera formalidad”.

«No pedimos penas de muerte», respondieron en relación a los dichos del defensor oficial Eduardo Peralta

Por último, respondieron al defensor Rodolfo Ponce de León, sosteniendo que “no somos personas irresponsables, sino abogadas, integrantes de un organismo de Derechos Humanos, que ejercen su profesión al servicio de los trabajadores”, en tanto se manifestaron «agraviadas» por la manera despectiva en que fueron tratadas por el defensor particular  «quien nos llamó caníbales con cuchillo y tenedor, movileras de crónica TV, integrantes de sectas sin representación».

 

Las defensas “intentaron privarnos de la historia”

Matías Subat

La querella de la secretaría de Derechos Humanos de la Nación

Por su parte, el abogado Marcelo Medrano, querellante por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, cuestionó los argumentos de las defensas y afirmó que “intentaron privarnos de la historia con distintas argumentaciones”, y que “si tal como dice la defensa, lo que sucedió fue una guerra o que los delitos no son de lesa humanidad, no estaríamos aquí sentados”.

Medrano consideró que “esto constituye, a mi juicio, lo inadmisible, lo que convierte la defensa en una acusación enorme”, agregando que “vaciar de contenido todo lo que sucedió de tal manera es una increíble forma de violencia personal e institucional.

«Falsearon la realidad, utilizaron la prueba antojadizamente según sus conveniencias;  hubo una manipulación del razonamiento en el que al final ninguno es responsable, se hizo una defensa conceptual  con planteos que resultan falaces y sofismas, refutaciones falsas para confirmar lo contrario», se quejó.

En cuanto al valor de los testimonios, el letrado manifestó que fueron coherentes y muestran una “invariabilidad troncal” a lo largo de los años, y enfatizó que “resulta evidente que en los hechos más importantes y sustanciales los recuerdos permanecieron inalterables”. Refiriéndose a las pequeñas diferencias, dijo que “son cuestiones menores que no disminuyen el valor de sus dichos”.

Finalmente, Medrano dijo valorar todas las pruebas, ya que “son de gran apoyo a esas declaraciones y gozan de una consistencia que permite excluir las hipótesis defensivas que pretenden quitarle valor”.

“No vine a vengarme de nadie y nada me pesa mal”

 

Oscar Livera mayo 2012

El fiscal Marcelo Grosso, refiriéndose a la nulidad del debate pedida por las defensas, sostuvo que se cuestiona la integración del Tribunal porque dos de sus miembros “ya han dictado sentencia en el juicio anterior, alegando que la suerte de algunos imputados estaría echada, pero sin embargo no se duda en echar mano a esa sentencia para usarla en lo que les conviene”.

Grosso indicó que si la integración del Tribunal era causal de nulidad, la activa participación de los abogados durante todo el desarrollo de la audiencia “no ha hecho más que convalidar el acto”.  “No se puede admitir un planteo de nulidad de parte de quien ha aprobado el desarrollo del juicio oral y público durante estos casi más de siete meses en que duró el debate”, explicó.

Dijo que “todas las defensas se refirieron en sus alegatos a los hechos que se les imputan a sus defendidos”, por lo cual “la acción es entendida, ya que de lo contrario no le podemos colocar o quitar los atributos que permiten que se trate o no de un delito”.      

Respondiendo a los dichos de las defensas, que calificaron a algunas preguntas como “capciosas e indicativas”, sostuvo que el juez interrogó “dentro de sus facultades, mientras el estado de duda que pudo haberse generado era perfectamente superable”.

En la parte final, sostuvo que  desde las defensas “se habló de venganza y hay una frase que me llamó la atención”, referida que cuando se hablaba de alguna cuestión referida a la posible inocencia de las víctimas, se utilizaba la expresión, “mal que le pese al Señor fiscal”.  A lo cual concluyó respondiendo que “no vine a vengarme de nadie y nada me pesa mal”

 

 

Sindicato de Prensa de Neuquén

Fotos: Emiliano Ortiz/Cecilia Maletti/ Matías Subat/ Oscar Livera

 

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