«Formador de ideas»

“Me consideraban un formador de ideas”, dijo Luis Guillermo Almarza Arancibia. Ese fue el justificativo que recordó la víctima que le dieron los represores que se lo llevaron de su casa de Plaza Huincul la madrugada del 15 de junio de 1976, en un caso más del denominado Operativo Cutral Co, que ocupó hoy otra vez el centro del debate en el juicio que se le sigue a 22 imputados en Neuquén capital.

Matías Subat 22 mayo

Almarza Arancibia denunció desde la cárcel y en plena dictadura la existencia de desaparecidos

En la detención, privación de la libertad y torturas que sufrió Almarza intervinieron miembros del Ejército Argentino y de las policías Federal y Provincial. En ese momento tenía 26 años, era gasista, plomero y electricista, estudiaba en horario nocturno y se definió como “una persona muy conocida, que me relacionaba con mucha gente. Era un militante social, pero sin partido político”, dijo ante el Tribunal.

En su relato, Almarza señaló a la Comisaría de Cutral Co como el primer lugar donde fue golpeado y picaneado para interrogarlo sobre sus actividades y amistades.

Luego fue trasladado a Neuquén capital y alojado en la Unidad Penitenciaria 9 desde donde, junto con otros detenidos, los sacaban para las “sesiones” en las dependencias de la Policía Federal y el Distrito Militar.

Pese a que por lo general estaba con los ojos vendados y esposado, Almarza identificó al comisario Héctor Mendoza, responsable por aquel tiempo de la comisaría cutralquense, como una de las personas que estaba presente cuando era interrogado. “Lo que más utilizaban era la picana en todas las partes del cuerpo y el denominado teléfono –golpes con las manos ahuecadas en los oídos-“, expresó sobre los métodos de tortura. También dijo que eran al menos tres personas las encargadas de torturarlo.

Mendoza está preso en la U9 de Nequén, con procesamiento confirmado pero no fue incluído en este juicio porque estaba prófugo de la justicia, que lo halló en 2010 en Paraguay, en tanto la extradición se logró el año pasado y está a la espera del debate de otro tramo.

Almarza nombró en su declaración a muchos vecinos de Plaza Huincul y Cutral Co que compartieron con él diferentes momentos de su detención en la U-9 y en la U-6 de Rawson, a donde fue trasladado en septiembre de 1976.

Recordó con precisión los movimientos del 03 de noviembre de ese año cuando fueron sacados de esa unidad en la provincia del Chubut, Orlando Cancio, Miguel Pincheira, Javier Seminario y José Méndez, quienes hoy se mantienen como desaparecidos. “No los vimos más, aunque por comentarios de las visitas nos decían que en los diarios había salido que fueron puestos en libertad”, manifestó.

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Casi tres horas declaró Almarza

En Rawson “estaba en uno de los penales más duros de América Latina”, sostuvo Almarza y agregó que fue objeto de una tortura psicológica y persecución constantes. En forma paralela, detalló que su familia también sufrió un hostigamiento porque militaban en la causa de los derechos humanos por la situación que él atravesaba. “Mi madre fue detenida e interrogada, mi padre no tenía trabajo y mis hermanos eran trasladados también de sus trabajos”, expresó.

En ese sentido rescató la figura del obispo neuquino Jaime Francisco De Nevares, que ayudó a sus padres para que pudieran ubicarlo primero en la U 9 y luego en la U 6. Como ejemplo, Almarza contó que “yo usaba anteojos y se me rompieron en el 76 cuando fui detenido. Recién en el 78, por su gestión, mi familia pudo hacerme llegar un par nuevo a la cárcel”.

Durante su detención en Rawson, en 1978, Almarza declaró ante la Cruz Roja Internacional y denunció las condiciones de detención y la desaparición de Cancio, Pincheira, Seminario y Méndez. Sus dichos los ratificó un año después ante la Comisión de Derechos Humanos de la OEA, cuando ya estaba alojado en la U 9 de La Plata.

En enero de 1980, Almarza logró su libertad con la condición de que se fuera del país y terminó como refugiado en Bélgica. Sobre esa etapa refirió que “el exilio no es como se piensa. Tenés bienestar económico, pero los condicionamientos son muchos y es muy difícil integrarse  a otra sociedad”. Retornó al país en diciembre de 1984.

Consultado sobre por qué fue perseguido, encarcelado y torturado, Almarza dijo que “me consideraban un formador de ideas” y se lamentó de las consecuencias que sufrieron su familia y entorno. Además “de las secuelas físicas y psíquicas” que le dejó este proceso.

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Almarza Arancibia sufre problemas de movilidad debido a los golpes que sufrio en la columna durante su cautiverio

La otra víctima que dio su testimonio fue Emiliano del Carmen Cantillana, también detenido en la madrugada del 15 de junio del 76 por parte de fuerzas del Ejército.

Concurría a la escuela nocturna, tenía 25 años y militaba en la juventud peronista.

Mientras lo trasladaban a la Comisaría de Cutral Co, el responsable de su detención le dijo “qué cagada te mandaste petiso”. Cantillana fue golpeado y picaneado, “se convirtieron en bestias”, afirmó. También le gatillaron la pistola en la cabeza y en la boca.

Cantillana también identificó al comisario Mendoza dentro de la comisaría y también a quien lo interrogó y torturó tanto en Cutral Co como en la U 9 de Neuquén donde fue trasladado y, después de 20 días en ese lugar, le notificó que estaba en libertad.

La identificación de Cantillana coincidió el dibujo que se hizo en el juzgado federal en 1985 (fotofit) , confeccionado por peritos con la descripción que realizó Octavio Méndez del civil de inteligencia que ingresó a secuestrarlo a la casa de sus padres en Huincul.

El 10 de julio fue entregado a sus padres y recibió del Mayor Luis Farías Barrera (imputado en este juicio) un certificado donde constaba que había estado detenido a disposición del Poder Ejecutivo Nacional.

Cantillana comentó que para él fue un “antes y un después” en su vida por esta situación que le tocó vivir y pidió “justicia por los 30.000 desaparecidos”.

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Grosso y Darquier hablan con los jueces. Desistieron de algunos testimonios

En el comienzo de la audiencia, las partes desistieron del testimonio de Ricardo Pifarré y por secretaría se informó que Dionisio Almarza Barrientos y Carmen Alegría de Cantillana no estaban en condiciones de declarar por problemas de salud. La fiscalía solicitó que se incorporen sus dichos por lectura.

Además, Francisco Tomasevich, que actualmente reside en Suecia, pidió una nueva fecha porque está tramitando el pasaje para viajar y Hugo Inostroza Arroyo testimoniará por teleconferencia desde Madrid, España.

 

 

Sindicato de Prensa de Neuquen

Fotos: Matías Subat

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